Casi un año después de que Matias Heikkilä publicara este artículo, todo lo que dice sigue vigente. ¿Por qué? No sé bien.

Pero lo veo en mi trabajo de todos los días, donde ya casi no escribo código (lo dije acá) y mis días siguen igual de ocupados, o tal vez más. Y lo veo en los modelos, que siguen mejorando cómo programan, pero la ingeniería sigue ahí, tan necesaria como antes.

Volveré a leerlo el próximo octubre para ver si la brecha se cerró y esto envejeció mal, o si lo difícil de este trabajo nunca fue codear.